Más allá de lo físico, el cacao ceremonial ha sido utilizado por culturas ancestrales para
abrir el corazón, meditar, cantar y sanar. Su poder reside en guiarte de vuelta a tu esencia
, a la Tierra y a una conexión significativa con los demás.
Cuando consumes cacao en su forma más pura e intencionada, no estás
simplemente alimentando tu cuerpo, sino alineándote con un antiguo linaje de sabiduría
y sanación.