El señor de la luz

 

El señor de la luz. Es autodidacta: con mitad de la secundaria, hoy instala paneles solares. De algún modo los circuitos eléctricos le son tan fáciles como quedarse dormido. Despreocupación.

La nomenclatura del título no siempre pinta todos los tipos de sabidurías: él es técnico, campesino y amo de casa. A veces es relevante tener una línea más en el CV para entendernos entre nomenclaturas humanas, pero él no creo que tenga algo redactado con todos los trabajos que ha hecho ¿Qué tal si más que certificados sepas técnicamente qué tuerca girar? ¿Qué cable cortar? ¿O cómo hacer que regrese la luz luego de un corto circuito? Quizás sí lo sabes y es fácil, o quizás nadie alrededor lo sepa y parecerá un milagro que un aparato vuelva a prenderse.

Así era mi viejo, un tipo autodidacta que escuchaba long plays de cumbia de los 60´s mientras arreglaba aparatos increíbles (como una máquina de hacer algodón de azúcar) que de pronto estaban en la casa cuando yo era niña. Hija ¿Tú sabes cómo podrías calcular la llegada de un tren si solo lo escuchas? Imagínate que llega desde Huancas (una ciudad más al norte), entonces, si la ciudad está a por ejemplo 10 minutos y ya estás escuchando el sonido, y sabemos que el sonido es constante considerando ciertos factores, como la altitud de la ciudad o el clima. Entonces, tu escuchando un claxón, puedes saber qué tan lejos está. O si sabes dónde está, puede saber cuándo va a llegar. Así conversábamos mientras le ayudaba a jalar cables en las casas donde él hacía instalaciones. Subíamos a techos, me dejaba caminar al filo de las construcciones y mezclar el cemento.

Me contaba de la importancia de las cosas: del plano, de la proporción en la mezcla del cemento, del grosor del cable. La corriente de inducción le fascinaba. Nuestra casa era la tecnología: focos aquí y allá. Entras a una sala y se prende automáticamente. Se apaga aquí y se prende allá: no vayas a leer sin luz suficiente. Luz, luz, luz. Que entre por la ventana. Que la calamina sea transparente para que pasé la luz solar.

Ahora tiene 68 años y ni él se lo cree. Sigue yendo a casas para reparar la luz. Hoy está aprendiendo a instalar paneles solares: “Es fácil si calculas la potencia total de los artefactos que conectarás”, me dice. Es hermoso ver cuán útil se siente. Cuán duro trabaja. Y cómo sigue siendo y es necesario. En las casas y en nuestro hogar. Gracias papá: el señor Paz, el señor de la luz.

 

Publicado también en: http://www.curriculumvitae.pe/portfolio/rodolfo-paz-68-anos-electricista/

© Auria Paz Aguilar 2017 todos los derechos reservados

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